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El alumbre se vende “como pan caliente” por la turbidez del agua en el Zulia

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El alumbre se vende “como pan caliente” por la turbidez del agua en el Zulia
En el Zulia cada vez es más frecuente el uso de técnicas caseras para aliviar la crisis hídrica | Foto: Francisco Rincón

Los zulianos buscan papeletas para “aclarar» el agua. Cada sobre de 20 gramos cuesta más de un millón de bolívares y en algunas farmacias se agotaron.

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En el apartamento de María, en el Casco Central de Maracaibo, el agua por tubería llega cada 15 días y “parece papelón con limón”. La idea de consumirla la “aterraba” y los pocos ingresos familiares limitaban las posibilidades para comprar agua de botellón.

En busca de soluciones y ante la falta de garantías por parte del Estado venezolano de garantizar que el agua sea limpia y segura; incolora, inodora, insípida y sin elementos en suspensión, siguió los consejos de una vecina de comprar papeletas de alumbre para “aclararla”.

No es la única. En el Zulia cada vez es más frecuente el uso de técnicas caseras para paliar la crisis hídrica.

Una empleada farmacéutica de San Francisco, que pidió resguardar su nombre, explicó que al negocio regularmente llegan adultos contemporáneos, mayores y jóvenes, en busca de papeletas de alumbre.

“Dicen que las utilizan para purificar o por lo menos aclarar el agua que está llegando de la tubería. Hace dos semanas empezó esta locura. Compran entre tres y cuatro sobres y siempre buscan lo más económico y las presentaciones que traen más gramos”, describe.

Ella misma comenzó a usar alumbre desde hace dos semanas para clarificar el agua. “Sí sirve, solo que no la considero de consumo (para tomar) pero si ayuda a solventar la necesidad tan fuerte que hay de agua limpia. Le echamos uno o dos sobres a cada pipa. Me han dicho que también lo usan en ventas de botellones de agua potable y por eso es que sabe salada el agua”.

Una papeleta de alumbre de 20 gramos cuesta más de un millón de bolívares.

En otra farmacia aseguraron que tenían sobres de alumbre desde hace más de tres meses y solo habían vendido cuatro, hasta hace dos semana que comenzó el boom y se agotó. “Un solo cliente compró 12 sobres”, dijo una de las cajeras.

Gustavo Morillo, profesor y especialista del Centro de Investigación del Agua de la Universidad del Zulia (LUZ), explica que el alumbre son principalmente sales, sulfatos de aluminios o de otros metales, que cumplen uno de los procesos de potabilización del agua que es la clarificación.

“Estas sales interactúan con las partículas suspendidas en el agua que le dan ese color marrón. Las atraen y crean un flóculo (una estructura más grande) que por su peso se sedimenta. El uso del alumbre es una de las técnicas ancestrales y de las más tradicionales que se han utilizado para clarificar el agua, y se están volviendo a utilizar”.

Según el ingeniero, no existe un peligro grave en la utilización del alumbre. Lo importante cuando se aplica es dejarlo que actúe, que atrape esas partículas suspendidas y que luego sedimente.

“Posterior a eso, es importante que se retire el agua y se deje el fondo para desecharlo, que es donde se presume han quedado todos esos compuestos que han sido sedimentado. También es importante tomar en cuenta que clarificar el agua no significa una potabilización del todo”, explica.

Y destaca que “es clave tomar en cuenta para el consumo del agua que realmente presente condiciones de salubridad, y esto lo vas a conseguir si aplicas alguna otra técnica. La más utilizada en estos casos es la de hervirla para eliminar la carga microbiana (bacterias, hongos o virus) que podría afectar la salud. Si el alumbre es bien utilizado (sugieren una cucharada grande por cuñete aproximadamente) podrían tener un agua de una calidad aceptable para ser consumida por seres humanos”.

La Fundación Tierra Viva Venezuela, Acción Campesina y RedSoc, que promueven la gestión sostenible del agua, detallan en su proyecto “Aqua” que la ausencia de agua dificulta la higiene y favorece la aparición de enfermedades como la escabiosis y dermatitis.

Consumir agua no potable expone a las personas a agentes infecciosos como cólera, guardia, fiebre tifoidea o poliomelitis. También pueden adquirir parásitos como tenias, esquistosomiasis o nematodos.